viernes, septiembre 09, 2005

Visita al pediatra

¡¡¡Vaya forma de perder el tiempo tienen mis papis!!!
Ir al pediatra para que le digan que su niño, o sease, yo, está como un roble. Eso les pasa por no preguntarme directamente a mi como estoy.

Además, hay que tener en cuenta que para el pediatra un niño es como plastilina, te retuerce, te aprieta por todos los lados, te coje con una mano de cualquier sitio, te mete un palo en la boca...

En cambio para los papis uno es como un jarrón de cristal de Bohemia, bonito y delicado, te tratan con cuidado, con dulzura y mucho cariño. Te cojen rápidamente ante cualquier sonido que hagas, te cojen cuidadosamente con las dos manos, te limpian todas las cacas y pipis que hagan falta,..., en definitiva un "chollo".

Por cierto, me ha dicho que ya he crecido, ya mido la friolera de 50,5 cms y peso 100 gramos más que cuando nací. Con este cuerpo atlético y las piernecillas fibrosas que tengo ya veréis como participaré en las Olimpiadas de 2028 de Soria (serán las mejores del mundo mundial).

Un saludo a tod@s.

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