lunes, octubre 24, 2005

Las mil caras

Aquí me tenéis de nuevo. Tan pequeño y parece que me estén haciendo un book como a los modelos. Igual piensan mis padres ganarse unas perrillas conmigo llevándome por ahí haciendo anuncios. Pues vamos, que ni lo sueñen, que yo no me dejo explotar. A las primeras de cambio me pongo a llorar o le vomito a alguien encima.

Bueno, cambiando de tema, o bueno, en el mismo tema pero desde otra perspectiva. Guapo, lo que se dice guapo, lo soy un poco. ¿¿¿Verdad??? Mis padres, abuelos, vecinos..., todos me lo dicen, así que al final me lo voy a tener que creer. Aprovechando este momento en que soy la máxima atracción, me ha dado por comenzar a hacer caras diferentes y ver cual es la reacción de mis padres con cada cara. Es un juego divertidísimo.

Ya domino a la perfección la carita de poner pena para que me cojan mis papis. La clave es sacar el labio inferior un poco y comenzar a gimotear, eso nunca falla. Si tardan más de la cuenta se van subiendo los decibelios y la cosa está resuelta.

Un saludo a tod@s.

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