jueves, enero 19, 2006

¡¡¡Socorro!!!

¿Puede haber algo más peligroso que dos papis encima mío haciéndome un masaje a la vez?
Como podéis ver, mi cara de susto está justificada después de ver a esos dos grandullones (Carlitos y Jean Luc), con esas manos enormes, ponerme aceite por todo el cuerpo con masaje incluido. Yo pensaba que en algún movimiento de los que hacían me sacaban un brazo o un pie.

Lo del masaje se lo ha explicado a mis papis una amiga suya, la Olga, que es comadrona en Vic y en Blanes, y de esto entiendo un montón. Al parecer sirven para relajarme (eso pasa dependiendo de quién me lo haga) y que también se estiren todos los músculos de mi super-cuerpecito.

¿Qué porqué he dicho al principio dos papis?
Pues lo digo porque yo tengo muchos papis. Se que uno es el de verdad, el grandullón con las cosas esas brillantes en la cara, pero como el resto de hombres que me ven me cuidan mucho y me animan (¡qué macho estás!, ¡qué grandullón vas a ser!...), pues yo he decidido llamar papis a todos ellos.

Esta foto es de hace unos días en Creixell, y estaba muy contento porque Jean Luc me había traído naranjas de Valencia para mi papilla de frutas. Ahora mismo la papilla la lleva mejor que al principio, ya no lloro (me han dicho que los niños no lloran, pues por eso yo no lloro) y comienzo a abrir la boca para que me entre la cuchara con normalidad y no me la tengan que meter con pico y escarpa.

El tema biberón ya os lo comentaré en un próximo mensaje.

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