martes, diciembre 26, 2006

En el trabajo de mi papi

Hace unos días estuve en el trabajo de mi papi, más que nada para saber donde está todo el rato que no está conmigo.

Parece ser que se lo pasa bien, tienen muchas pelotas para jugar, como la que yo tengo en la mano y muchos ordenadores para jugar.

En la foto estoy con Mari Carmen, a quién le enseñaba unas cosas moviendo el ratón, y detrás está Philippe, el jefe de mi papi, que me quiere tanto que me regala cosas del Bilbao (mi equipo de fútbol y el de mi papi).

Al fondo está Silvia, que es la que sabe de números y con quién mi papi se debe llevar bien para que cada mes tenga unos eurillos en el bolsillo. La próxima vez que vaya le daré un beso muy grande y así me la meteré en el bote.

Hay más gente que los de la foto, pero esos ya os los iré presentando en próximas visitas.

lunes, diciembre 18, 2006

Aquí estamos otra vez

¡¡Cuanto tiempo ha pasado verdad!!

Espero que no pensárais que os había abandonado, que me había ido a la Patagonia, al Kilimanjaro o a las Cochimbambas. No, no, nada de esto, el problema es que la supercámara de fotos de mis papas ha dicho que no quiere trabajar más, que se toma unos días de descanso, y por eso, mis papis no han podido sacar fotos de todas mis evoluciones (que son muchas por cierto).

Cada día conozco más cosas y, por ejemplo, las partes del cuerpo me las se casi todas (nariz, orejas, pelo...). Por cierto, cuando me dicen pelo, me agarro un mechón del mío, o de mi mama, pero cuando voy a coger de mi papa busco y al final tengo que decir "no etá", porque mi papi parece que tenga una sandía más que una cabeza con pelo.

Para ilustrar un poco esta entrada os adjunto una foto de justo hace un año. Mi cara y mi cuerpecito ha cambiado un montón. En lo único que coincidimos es en que en los dos momentos teníamos la nariz llena de moquitos.

Os dejo de momento esperando que mis papis arreglen la cámara de fotos y que podáis tener pronto nuevas imágenes mías. No es porque sea yo, pero estoy guapíííííísimo.

domingo, diciembre 03, 2006

El mundo de los cajones

Hoy he descubierto que los cajones son una caja de sorpresas.

Además de poder abrirlos y cerrarlos, de pillarte los deditos con ellos y de coger todas las cosas que hay dentro, también pueden ser un buen sitio para subirse encima y descansar.

Aprovechando un despiste de mis papis mientras ordenaban los cajones, y viendo que hay dentro se tenía que estar muy bien y que era de mi medida, me he decidido a entrar de pie en el cajón y luego sentarme.

La verdad es que no es tan cómodo como parecía y tampoco tan espacioso, así que he decidido bajarme por mi propia cuenta. Lo difícil será poder hacerlo otra vez, ya que normalmente los cajones que abro son más pequeños y más altos, por lo que creo que esta ha sido una oportunidad única.

viernes, diciembre 01, 2006

¿Y si yo tuviera dos papas?

A veces pienso qué pasaría si en vez de tener papá y mamá, yo tuviera dos papás, lo que ahora se llama familias monoparentales.

Al principio pienso que no pasaría nada (salvo un montón de lloros porque no estaría mi mamá).
Mis papis podrían ser los de la foto, mi papi oficial y mi tito Antonio, que es el okupa que viene de vez en cuando a nuestra casa y duerme en mi habitación.

Luego, le voy dando vueltas a la cabeza y creo que no me acaba de gustar la idea y que cada vez le encuentro más peros. Aquí a una pequeña lista de inconvenientes:

  1. Se acabaría el chollo del pecho de mi mami y tendría que ir siempre con biberones.
  2. No iría tan guapo como voy ahora, porque el gusto a la hora de vestir de mi papi no es el mismo que el de mi mami.
  3. Seguro que no me compraban tanta ropita, iría con lo justito y nada más. Además, no me habrían hecho ni toallitas ni baberos como ha hecho mi mami.
  4. Las comiditas no serían tan buenas, serían más improvisadas de última hora, y seguro que me pondría morao de bocadillos.
  5. Me gustarían menos los besos, ya que los que me da mi mami me gustan mucho y además no pinchan. Si me los dieran mis hipotéticos papis seguro que me dejarían mi delicada piel hecha a tiras, y no me gustarían tanto.
No tengo nada en contra de mi papi y del tito Antonio, pero como mi mami no hay nadie, con ella estoy muy agusto y no la cambiaría ni por otras 100 mamis. Yo quiero la que tengo. Bueno a mi papi también lo quiero, pero es diferente.