martes, julio 17, 2007

Verano en Creixell

Llevaba unos días sin escribir nada debido a que como estoy de vacaciones y me lo estoy pasando tan bien, me olvido de mis obligaciones blogeras.

Aprovechando que vinieron el otro día unos amigos de mis papis os contaré como va el verano. De momento todo bien, de la piscina a la playa, de la playa al huerto, del huerto al mercadillo, del mercadillo a la piscina, y así todos los días, vamos que no paro ni un momento.

La piscina me encanta, y eso que todavía no se nadar. Mis papis dicen que soy un peligro, ya que no me da miedo y me tiro al agua sin pensármelo. Ya he tenido un par de sustos, así que mis papis me van a poner unos manguitos o cualquier otra cosa para que no me hunda nunca.

El sábado pasado vinieron los amigos de mis papis y estuvimos en la piscina casi todo el tiempo. Mis papis hablaban con Filo, Sergio, Javi y Cristina, y mientras, yo jugaba con Carlos y Victor.

Al acabar el día nos quisimos dar una vuelta en moto para presumir delante de las otras niñas de la urbanización, pero nuestros papis no nos dejaron, así que nos tuvimos que conformar con la foto. A ver si el próximo día hay más suerte y nos dejan salir con la moto para hacer unos cuantos caballitos.

martes, julio 03, 2007

Una de sombreros

Al parecer esto de llevar en la cabeza una gorra, sombrero, pañuelo, o cualquier otra prenda, parece ser que viene de familia.

Mi requeteyayo Luis llevaba boina, mis yayos se ponen gorrilla para ir al huerto o para ir de excursión, y mi papi y mi mami también se lo ponen mucho. Cuenta la lleyenda, que allí por los añs primeros años 90 mi papi causaba sensación con los pañuelos de cuatro nudos atados en la cabeza. Luego se quejarán de mí.

Ahora que viene la calor y que el sol aprieta con fuerza, mis papis se han decidido a ponerme gorra. En principio no me hacía ninguna gracia, pero poco a poco me va gustando y me voy acostumbrando a ella.
La gran novedad de este fin de semana ha sido la ponerme en plan pirata, con un pañuelo en la cabeza. A mi me ha gustado muchísimo, tanto que pedía yo que me pusieran el pañuelo en la cabeza.

Ya veréis como con el paso de los días, y a pesar de los pañuelos me iré poniendo moreno y acabaré el verano como un conguito.

Os animo a seguir la misma moda y que los "tapacabezas" se acaben imponiendo.