viernes, octubre 19, 2007

Un dia en Sagàs con la familia Rovira

Como bien sabéis por la entrada anterior, estuvimos por La Molina tomando un poco de aire fresco.

De bajada aprovechamos para visitar a unos amigos de mis papis, bueno más en concreto, la familia de una ex-compañera de trabajo de mi mami. Viven en un pueblecillo del Berguedà, en concreto, en una masía de Sagàs.

A ellos ya los conocéis por han estado en Creixell un par de veces: son el Jordi, el Marc y l'Eudald.

Yo tenía ganas de verlos, ya que con ellos había jugado mucho en la piscina, pero lo que no me imaginaba era que ellos vivían en un mundo maravilloso, de los que cada vez quedan menos por desgracia: vivían en una masía llena de animales. Fue como ir a una granja-escuela, pero esta vez era una granja-casa.

Después de una comilona (canalones gigantescos, una quiche exquisita, sobrasada frita...) y de descansar un poco nos enseñaron una parte de la masía. Toda es imposible porque es inmensa.

Comenzamos la visita con el Eudald (el peque de la familia), entrando en uno de los recintos donde tenían las gallinas. Aprovechamos para coger los huevos que habían puesto ese día, y he de aseguraros que en Barcelona no venden esos huevos. No sé si estarían buenos o malos, pero os puedo asegurar que su tamaño era impresionante. Un huevo frito de esos debe de estar de rechupete.

Luego nos fuimos a ver los cerditos, y vi los pequeñitos, de los medianos y de los grandes. Descubrí también que hay mamás cerditas que también dan teta de los cerditos pequeñitos, y eso me hizo mucha gracia.

Luego visitamos otra nave con pollitos pequeños. Aunque eran pequeñitos no eran tontos, y habían encontrado un agujero para escaparse unos cuantos, así que tuvimos que cogerlos y meterlos en su redil. Aproveché para tener entre mis manitas un pollito.
Me gustó tanto que luego tuvieron problemas para convencerme de que lo dejara, y que no me lo podía llevar a casa.
Por último, después de ver las vaquitas y el huerto, el Jordi nos dió una vuelta en su tractor con el remolque.

¡Qué envidia! A mí también me gustaría llevar un tractor como ese, es como el que tienen en los dibujos animados de Bob el constructor.

Pero las sorpresas no acabaron ahí, antes de irnos nos enseñaros un par de coches viejos que tenían en un cobertizo. Aquí podéis ver uno de los coches, creo que es un Mercedes 170. Están un poco hechos polvo, pero los quieren restaurar, jó que chuli.
Por último, si esa zona os gusta, ellos tienen también una casa rural-restaurante, que se llama "Els Casals", y donde la mayoría de productos son suyos. Esta vez no nos dió tiempo de pasar por allí, pero la próxima vez si que pasaremos y veréis que chulo es, un sitio ideal para dormir tranquilo y comer muy bien.

2 comentarios:

jose guillermo dijo...

Hola estoy creando un periódico digital y me gustaría que colaborases conmigo.
Agrégame a Messenger y hablamos.
Un saludo. Jose Guillermo. Lonuestro27@hotmail.com

Anónimo dijo...

Hola! he visto la foto del mercedes 170, y me gustaria saber si podrías ponerme en contacto con el dueño, para ver si me lo vendería. Muchas gracias. mokerzoker@hotmail.com