martes, marzo 24, 2009

Calçots en Creixell

Está claro que a todos nos gusta comer, pero si en vez de comer sólos, comemos en compañía, parece que la comida sabe mejor.

Hace unas semanas nos vimos con unos primitos de mi papis: el Salva y la Lidia. La verdad es que con ellos nos reimos muchos y jugamos a caballeros con espadas.

Vinieron a comer a nuestra casa una calçotada. Justo ahora es la época de hacer estas cosas, algo que también es muy chuli de comer porque se te quedan las manos negras, pero que bien negras.

Como veis la mesa está llena de comida (¡cómo comen estos mayores!). Comimos un montón, y luego con la cantidad de postres que había (coca con almendras de la tía María, hojaldre con cabello de angel...) nos pusimos moraos.

Yo comí antes, y así pude jugar un rato por el césped antes de irme a hacer la siesta.

El Daniel también jugó un montón, y así además de jugar y pasarlo bien, nos pusimos morenos.

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