martes, junio 23, 2009

Palomas en Plaça Catalunya


A mí, como a todos los niños, me gustan las palomas. El problema es cuando en vez de ver 10 o 15 palomas, se ven 100 o 200. Es entonces cuando se mezclan la emoción de ver tantas palomas y el temor de que tantas palomas puedan hacer algo malo.

Pese a ello, una de las mayores diversiones es correr detrás de las palomas tratando de cogerlas. Es casi una misión imposible, por lo que hay que centrarse en una solamente y seguirla hasta el final. Lógicamente, es fácil decirlo, pero muy difícil hacerlo, ya que al final nos cansamos nosotros antes que las palomas.

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