jueves, diciembre 10, 2009

Las primeras palomitas


Aunque parezca mentira no habíamos probado nunca las palomitas. Sabíamos lo que eran, ya que por muchos sitios ves esas cajas de crital llenas de palomitas, o gente por la tele que cuando va al cine lleva unas cajas grandes llenas de palomitas.

Por suerte, llegó el gran día y pudimos probar las palomitas.

No fue fácil, ya que cuando pusimos el maíz en la sartén, pusimos todo el sobre pensando que serían suficientes para todos, pero tampoco para hincharse a comer. De repente empezaron a dar saltos en la sartén, y poco a poco la sartén se fue llenando de palomitas hasta que chocaron con la tapa y llenaron toda la sartén. Tuvimos que vaciar un poco de palomitas en un bol y volver a colocar la sartén en el fuego. Lógicamente siguieron saltando las palomitas y al final conseguimos una montaña enorme de palomitas.

¿Qué si están buenas?
Hombre, nosotros le pusimos azúcar por encima y estaban muy buenas. Pero la verdad, después de 15 o 20 ya me cansé de comer palomitas y me puse a jugar con otras cosas.

¿Repetiré?
Por supuesto, creo que son muy cómodas y buenas para comer, por lo que cuando pueda volveremos a hacerlas. Eso sí, la próxima vez pondremos sólo medio paquete.

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